Revisión de alcance que reúne la evidencia reciente sobre cómo se ha usado la salud digital, sobre todo redes sociales, mensajería y aplicaciones móviles, en la prevención, las pruebas y la atención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual. Las autoras y los autores buscaron en PubMed, Embase, MEDLINE, Web of Science y Google Scholar estudios revisados por pares, en inglés, publicados desde 2018 hasta agosto de 2019. De 258 estudios identificados, 23 cumplieron los criterios: evaluaban una intervención digital para prevenir la transmisión o mejorar el acceso a la atención. Quedaron fuera los que usaban las plataformas solo para reclutar participantes o hacer publicidad.
Los 23 estudios se agrupan en seis áreas: mensajes de prevención (6), servicios de pruebas (4), profilaxis preexposición o PrEP (3), análisis de grandes volúmenes de datos para vigilancia (3), atención clínica, con recordatorios y juegos para sostener la adherencia al tratamiento (4), y apoyo a la salud mental (4). Entre los ejemplos citados están una aplicación de citas en China que envió mensajes geolocalizados para dirigir a las personas a pruebas presenciales, y la campaña PrEP4Love en Chicago, que sumó 6.970.127 vistas en Facebook y 1.719.446 en Instagram en tres meses. El artículo concluye que las intervenciones digitales pueden ampliarse, sobre todo en países de ingresos bajos y medios. También señala que falta evaluar su efecto a nivel comunitario y que las plataformas no son equivalentes. Por ejemplo, un estudio con hombres negros jóvenes halló que Facebook era poco preferido para compartir mensajes sobre VIH, porque se percibía como un espacio familiar y esos mensajes podían estigmatizar.
Accede al recurso aquí: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7152691/
