Revisión sistemática que reúne la evidencia global sobre el autoexamen de VIH acompañado de apoyos digitales, es decir, sitios web, redes sociales, aplicaciones móviles, mensajes de texto y máquinas expendedoras digitales. Las autoras y los autores buscaron en PubMed y Embase estudios publicados entre febrero de 2010 y junio de 2021, con las guías Cochrane y la metodología PRISMA. Evaluaron factibilidad, aceptabilidad, preferencias e impacto en todas las poblaciones y diseños de estudio. Incluyeron 46 estudios, 72% observacionales y 28% ensayos controlados aleatorizados. Como las intervenciones y las medidas eran muy distintas entre sí, no fue posible un metaanálisis y la síntesis es narrativa.
Más de la mitad de los estudios (25 de 46) evaluó innovaciones en la web, como sitios de estudio, videos y chatbots. Les siguen las redes sociales (12), los mensajes de texto (4), las aplicaciones específicas de autoexamen (3) y las máquinas expendedoras digitales (2). Las intervenciones web resultaron aceptables (77 a 97%), muy factibles (93 a 95%) y fueron preferidas frente a las opciones presenciales e híbridas por 47 a 48% de quienes se hacían la prueba por primera vez. La vinculación a la atención osciló entre 53 y 100% en la web, y entre 80 y 100% en redes sociales y aplicaciones. Los mensajes de texto aumentaron la devolución de los kits (54 a 94%) y el uso entre grupos de difícil acceso. Las máquinas expendedoras digitales fueron aceptables (54 a 93%) y el uso del autoexamen fue seis veces mayor que con la distribución por agentes comunitarios. El artículo concluye que el autoexamen con apoyos digitales es factible, aceptable y preferido, que atrae a personas que nunca se habían hecho la prueba y que facilita la conexión con el tratamiento.
Accede al recurso aquí: https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2021.101059
